martes, 21 de febrero de 2012
Ayer nos fuimos de rumba.
Dí el último trago a mi copa. Estaba visto que la vida no era sólo sonreir hasta el último minuto de tu vida. Ojalá fuese así, pero no todo consistía en ello. La vida también es equivocarse y tras ello, aprender de los errores. Aprender a ser fuerte. Llorar. Aunque una cosa devamos tenerla clara, el tiempo nunca para, ni por ti, ni por mi, ni por nadie. A eso se deve que tienes que aprovechar el tiempo. Tan solo por esta noche. Es dificil seguir adelante sin tirar la toalla, caerse y saber levantarse. Pero todo quedó aquí, en mi piel marcado. Todas aquellas lágrimas hoy han dibujado cicatrices en mi piel. Hoy bebo para pasarla bien o puede que sea para olvidar, tal vez el propósito sea convertir realidad lo dicho anteriormente; ser feliz. Olvídate, deja que la temperatura suba, la noche esta buena para hacer travesuras. Todo este tiempo pensando en lo que es bueno y lo que es malo, lo que devería de hacer en momentos determinados. Hoy bien digo a tomar por culo con todo. Que sean dos tequilas. Baila al ritmo de esta canción, que tus caderas creen ritmo. Llama la atención. Subete a la barra. Grita. Canta hasta que te quedes sin voz. Muevelas, muevelas, mueve esas caderas. ¿Qué si a parte de pasarlo bien tiene algún punto más y que sea positivo? Claro, hoy estas dandole aliento a algún que otro buen recuerdo. Disfruta que lo bueno es escaso.

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