Y entonces será, en ese instante, en el instante que pierda todo el miedo, empezaré a disfrutar. Al fin y al cabo soy joven, tengo asumido que me equivocaré ochenta veces y tras ello, me volveré a equivocar mil veces más. Me tocará arrepentirme de muchas cosas y callar otras tantas que en momentos me gustaría decir. Que les jodan, a todas esas reglas que impiden que te quiera más cada día. A todas las reglas que impiden que sea como soy y que haya días que salga a la calle y grite que sigo aquí, jodido y con mil defectos, pero aquí . Piensan que no vas a alcanzar los propósitos que tienes en la vida, que los imposibles están hechos para ti, que no puedes y que debes rendirte. Bien, que les jodan, me la suda todo lo que puedan ladrar. Aunque parece que no, esto también acaba, súbete a la tarima el sábado noche, brinda con una copa bien cargada de ron que aunque las cosas no salgan siempre como te gustaría y haya muchos días que te gustaría no haber nacido, el único que sabe las cosas es el futuro. Fóllate las reglas y ya de paso, rompe los muelles de tu cama con alguien que te lo quite todo menos la sonrisa.