No quiero hablar de despedidas por el simple hecho de que las odio. No creo que existan las buenas y las malas no sé para que existen. Hay momentos en tu vida en los que te paras a pensar y llegas a la conclusión que deberías dejar de medir todo en minutos, en estrés, en malas etapas y en granos de café. Recuerda que hay un millón de momentos que puedes usar para medir sonrisas y emociones. Las cosas como empiezan, acaban y duele ver como ahora te toca sentarte a recordarlo mientras las lágrimas inundan tus mejillas. Aún así, lo vivido, vivido está, y en este caso también disfrutado. Y bien disfrutado, además. Si dijera que no voy a echar de menos todo, mentiría. Creo que ha merecido la pena tomar parte en ello, ahora tengo algo más que aportar al hablar de buenos tiempos. Antes de nada, quería daros las gracias también al grupo, no pudo estar mejor. No es un adiós, es un "hasta luego" que probablemente no cumpla todas sus reglas, pero olvídate y déjalo en un "nos vemos".
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